Un estudio italiano con más de 5.000 alumnos encontró una asociación entre el acceso temprano a las redes sociales y unas notas escolares más bajas.
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Autor: Redacción
El acceso temprano a las redes sociales se asocia a peores notas
El acceso a las redes sociales a edades más tempranas puede estar relacionado con un peor rendimiento escolar en los años siguientes. Esta es una de las conclusiones de un estudio publicado en la revista científica Nature Human Behaviour.
La investigación siguió a 5.227 alumnos de 28 centros escolares del norte de Italia y analizó la relación entre la edad a la que crearon su primera cuenta en plataformas digitales y los resultados obtenidos en las pruebas de Italiano, Inglés y Matemáticas.
Los alumnos que empezaron a utilizar las redes sociales entre los 11 y los 12 años obtuvieron, de media, peores resultados en Italiano y Matemáticas que sus compañeros que esperaron hasta los 14 años para hacerlo. A los 15 y 16 años, la diferencia equivalía a unos seis meses de aprendizaje.
En el caso del Inglés, los investigadores no identificaron una asociación negativa similar.
El uso frecuente del móvil también aparece relacionado
El estudio también analizó los hábitos de uso del teléfono móvil. Los estudiantes que afirmaron consultar el dispositivo con mayor frecuencia tendían a haber creado cuentas en las redes sociales antes y también presentaban peores notas en Italiano y Matemáticas en 4.º de ESO.
Estos alumnos también señalaron niveles más bajos de supervisión parental respecto al uso de las plataformas. Para los investigadores, el acompañamiento de los padres puede desempeñar un papel importante en la forma en que los más jóvenes gestionan el tiempo que pasan online.
Aun así, los resultados deben interpretarse con cautela. Al tratarse de una investigación observacional, no es posible establecer una relación directa de causa y efecto entre el uso de las redes sociales y el descenso de las notas.
El papel de los padres en el uso de las plataformas
El acceso temprano a las redes sociales suele producirse antes de la edad mínima establecida por las propias plataformas. Ante esta realidad, la supervisión familiar puede ayudar a establecer hábitos digitales más equilibrados.
Retrasar la creación de cuentas, establecer límites para el tiempo de pantalla y evitar el uso del móvil durante el estudio o antes de dormir son algunas medidas posibles.
También es importante hablar con los niños sobre los contenidos que encuentran, el contacto con desconocidos y los riesgos asociados a la exposición online.
El estudio italiano no significa que las redes sociales sean, por sí solas, responsables de un peor rendimiento escolar. Sin embargo, los resultados refuerzan la importancia de controlar la edad de entrada de los jóvenes en estas plataformas y la intensidad de su uso.